¿El salvador?
Un tema siempre interesante en el fútbol es el técnico del equipo, se cuestiona cuán importante es su presencia o si son los jugadores los responsables de todo, sobretodo cuando se gana se habla de que fue el equipo y cuando se pierde generalmente se le echa la culpa al entrenador y muchas veces es el fusible a cambiar.
Como en todos los aspectos las verdades absolutas no existen y habrá un poco de verdad en todo lo que se comenta al respecto.
Lo que sí es indudable que la capacidad del técnico es muy importante en la buena marcha de un equipo, como lo son los jugadores y dirigentes y ampliando el tema el periodismo y la hinchada.
Generalmente sucede que los técnicos toman protagonismo en 2 situaciones muy claras: cuando se pierde todo o cuando se gana todo.
En nuestro país estamos acostumbrados a los técnicos fusibles, es decir la pieza que se cambia cuando las cosas no funcionan y el chivo expiatorio de la culpa de muchos.
Así recientemente tuvimos cambio de técnico en el conjunto del Sport Boys ante la falta de buenos resultados y la necesidad imperiosa del club de salir de la difícil zona del descenso. La presencia del técnico César González trajo un triunfo y le dio un “respiro” al equipo de cara a los siguientes partidos.
Inclusive hay una premisa en el fútbol muy conocida que dice “técnico nuevo nunca pierde”.
Ello sucede porque situaciones como estas traen una nueva motivación a los jugadores y generalmente los resultados se le dan.
El problema es que en nuestro fútbol la motivación cobra demasiada importancia, cuando lo que amparen los resultados debería venir como fruto de un trabajo serio y profesional, sobretodo porque llega el momento en que la motivación ya no alcanza.
Todo es importante en el fútbol y otro tema con incidencia en el técnico lo tuvimos recientemente con el tema Pizarro, quien tuvo problemas de comunicación con los dirigentes y técnico y ahora lo hemos puesto en manos de la FIFA para una posible sanción.
Uno de nuestros jugadores más representativos y que está luchando en el Bayern por su nuevo contrato, lo cual le añade presión a su desempeño, tuvo un trato inadecuado, por tratarse de un tema que con un diálogo oportuno no hubiera pasado a mayores.
En este caso se pudo conciliar la situación y hubiéramos salido ganando todos, no propiciar un enfrentamiento que no le hace bien a nadie y menos aún a nuestro fútbol que está tratando de salir hacia mejores posiciones, con un buen número de jugadores jugando por el mundo, con bastante éxito.
En Argentina sucedió con Boca algo distinto, un cambio de técnico ganador, Alfio Basile, ante el llamado de éste al Seleccionado Argentino, es decir, se llevaron un triunfador y el problema era para el nuevo técnico en tomar un equipo que en un año y medio había ganado todo.
La posta la tomó La Volpe, ex – técnico de la Selección de Méjico, con un buen currículo pero, que empezó con muchos traspiés, porque aunque parezca sencillo dirigir un gran equipo, no lo es, porque aunque se respete lo que venía haciendo, cada técnico le da su toque a sus dirigidos y acá nadie quería que “toque “ nada y aún sin hacerlo comenzó perdiendo.
Comenzó a “vender” su propuesta en el trabajo semanal y se va recuperando, porque esa hinchada no espera.
Son las cosas interesantes de este deporte que no deja de sorprendernos y por eso de disfrutar.
En mi Anécdota del Recuerdo les contaré que jugando por Independiente tuve muchos técnicos, porque solo los títulos servían y cuando no se lograban venían los cambios y ello me traía nuevos retos: demostrar que debía ser titular. Para el jugador suplente le da la esperanza del titularato y para el titular reafirmar su condición.
El trabajo es siempre una buena premisa al éxito.
Hasta la próxima…
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