Problemas de altura
Hace mucho tiempo que el tema de la altura en el deporte ocupa un lugar preponderante por la cantidad de criterios que se manejan alrededor de este cuestionado problema.
Si bien es cierto es un tema recurrente en el fútbol, nunca como hasta ahora se habían tomado medidas que realmente afecten a países como el nuestro entre otros, ya que tenemos una geografía muy variada con ciudades a más de 2,500 metros de altura sobre el nivel del mar.
Siempre hemos tenido en claro que la altura es una ventaja cuando es bien empleada, quiero decir, cuando el equipo representativo cuenta con una buena preparación y dentro de ello un plantel de jugadores interesante.
Ello quiere decir que la altura no hace milagros, porque lo más importante será siempre la calidad deportiva de los equipos.
Sin embargo, si se logran amalgamar las condiciones necesarias, definitivamente la altura jugará a favor del equipo local y al parecer, las más altas autoridades deportivas del fútbol (FIFA) quieren enfrentar a los equipos en las mismas condiciones.
Por supuesto, sin olvidar los problemas médicos que se presentan o que pueden presentarse en jugadores no habituados a esta contingencia.
La FIFA ha dado una serie de normativas que complican la realización de partidos internacionales en ciudades que se encuentren a más de 2,500 metros de altura, ya que al exigir un período de aclimatación para los equipos así lo confirma.
Los torneos internacionales prácticamente deben incluirse en un calendario anual que no permite que ningún equipo se dé el lujo de tener 4 ó 5 días para adaptarse a la altura y al ser requisito indispensable, se descartan a ciudades antes siempre sede de partidos, inclusive de selección.
Recordamos claramente el título de campeón sudamericano que ostenta nuestro equipo del Cienciano del Cusco cuando venció a los rivales más pintados del continente en la ciudad del Cusco.
Es indudable que la medida es muy controvertida porque se dejan de lado ciudades siempre protagonistas, pero se espera un informe aún más formal del por qué de la decisión tomada.
Cierto es, que la altura no es más un mito sino una realidad, pero se espera una fundamentación exhaustiva acerca del tema, a fin de que los hinchas de las ciudades dejadas de lado entiendan la seriedad de la medida.
Es posible que la seguridad física de los jugadores sea ahora, más que nunca, un tema fundamental ya que se han vivido decesos fatales dentro de un campo de juego aunque no se hayan producido en lugares de altura.
Es por ello que se hace entendible una preocupación que hace mucho debió considerarse, sobretodo cuando los informe médicos definen una situación por demás delicada, pero quizás inevitable.
La protesta si se quiere viene por la falta de comunicación y lo antecedentes que señalan a los grandes de América como “enemigos” de la altura.
En mi Anécdota del Recuerdo les contaré que yo viví en carne propia los estragos de la altura cuando en algunas oportunidades no podía siquiera en algunos casos, llegar al estadio para jugar los partidos, debiendo muchas veces escucharlos por la radio en la cama del hotel.
Hasta la próxima…
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