En el dolor, hermanos
Mientras que en lo deportivo saludábamos la posible definición del torneo nacional entre los clásicos compadres del fútbol local Universitario de Deportes y Alianza Lima, sumidos ambos en problemas internos, la dirigencia sigue disparando en contra de su propio arco y esta vez, los socios aliancistas no pudieron esperar “mejor” momento para manifestar sus desavenencias.
Es así que esta semana debemos dedicar nuevamente unas líneas a la falta de manejo dirigencial que se vive al interior de uno de los clubes más populares de nuestro medio, el Alianza Lima.
Realmente en un país como el nuestro donde la cabeza del balompié nacional sigue “inmune” pese a su pésima gestión dirigencial, ajena al clamor popular, apoyada en unos estatutos que dicen respetar, poco se puede esperar de los clubes que adoptan la misma posición en el manejo de su institución.
Los problemas internos del cuadro íntimo dejaron inclusive sin campo de entrenamiento a su primer equipo, algo insólito, sabiendo de la posibilidad de los dirigidos por Costas de ratificar su primer lugar y ventaja sobre el Aurich, su escolta en la tabla de posiciones.
Desafortunadamente, el equipo aliancista no pudo zafar del mal momento y cayó derrotado en su visita al Ancash pese al esfuerzo desplegado, mientras que el Aurich ganaba de local acortando la distancia a 1 punto en la carrera por el título nacional.
Universitario de Deportes también vive problemas al interior de la institución pero, el equipo sigue respondiendo mientras que los dirigentes tratan de limar asperezas y luchar unidos por mantener las instalaciones de Campo Mar U bajo su propiedad.
Dos equipos considerados “grandes” que están viviendo graves problemas pero, que han reaccionado de diferente manera, los cremas buscando la unidad ante la inminente pérdida de su patrimonio, mientras que los íntimos han llegado hasta el plano policial en la disputa por el sillón presidencial.
No debemos esperar llegar a estas instancias para focalizar los esfuerzos a favor de los equipos, porque prácticamente el 75% de nuestros representativos poseen algún tipo de problema de mal manejo dirigencial, sobretodo deudas a técnicos, jugadores y Sunat.
Se sigue manejando el fútbol como un feudo personal, con la viveza como estandarte, evadiendo las responsabilidades que emanan de los cargos para los que fueron elegidos.
Es muy fácil y lamentable entender así nuestro último lugar en Sudamérica y la falta de representatividad en los torneos internacionales.
Son inminentes los cambios si se quiere salir de esta situación y volver a comentar sólo lo deportivo, más aún, en momentos en que nuestro país a nivel general viene demostrando una superación.
El camino por recorrer es árduo pero, el tiempo pasa y no hay vuelta atrás. Los clubes más representativos tienen una doble responsabilidad en este tema, ya que tanto Universitario de Deportes como Alianza Lima son referentes del deporte nacional y tienen una historia que respetar.
Como decimos en el fútbol, todo resultado tiene su revancha, esperamos la oportunidad de que la dirigencia nacional también tenga su revancha con la aparición de una nueva generación dirigencial que vuelva a retomar la cordura y actúe con responsabilidad.
Finalmente, quiero desear éxitos a nuestra representación nacional que se encuentra en la ciudad de Guadalajara, donde presentamos a Lima como sede de los Juegos Panamericanos del 2015, evento que realizaríamos por primera vez y que nos daría la oportunidad de demostrar al mundo que somos un país en crecimiento.
Hasta la próxima…
Archivado en: Fútbol